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Elimelec, Quien Dejó Belén Por Evitar el Hambre
En Rut capítulo 1, leemos la historia del esposo de Rut, Elimelec, Noemí, Mahlón y Quelión. ¡°Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos. El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Juda. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí.¡± (Rut 1:1-2) Belén de Judá era un lugar en la tierra de Canaán escogido por Dios con un propósito especial. Como el hombre había caído en pecado, Dios sabía que no eran capaz de librarse del pecado por sus propias obras o esfuerzos, ni tampoco podían regresar ante El por sí mismos. La humanidad estaba manchada totalmente de pecado. Justamente, Dios debia maldecir la humanidad y lanzarlos a la eterna destrucción. Pero Dios cambió de pensamiento y se propuso salvarles por medio de su Hijo, Jesucristo. Por esa razón, Dios le permitió al hombre continuar sobre esta tierra, y esperó hasta el momento en que viniera Jesucristo. Dios nunca esperó que el hombre viviera una vida sincera y pura ni que limpiaran sus pecados por sí mismos y le agradaran a El cumpliendo la ley perfectamente. Aunque pudiéramos trabajar arduamente y pusiéramos todo nuestro esfuerzo, no podríamos satisfacer a Dios. No sólo eso, sino que tenemos que comprender que no podemos alcanzar la medida de la justicia que Dios requiere, ni detener la maldición que en el futuro tendremos que enfrentar por causa de nuestra obra. Para hacernos comprender esta verdad enteramente, Dios a través de toda la Biblia escribió que solamente podemos recibir la bendición por medio de la gracia de Jescristo, no por nuestra obra o esfuerzo.
Esa fue la razón por la que Dios sacó a Jacob de Padan-Aram a Canaán otra vez. Mientras Jacob se dirigia a Padan-aram para huir de la vista de su hermano Esaú, Dios se le apareció y le hizo una promesa en Bet-él diciendo, ¡°He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.¡± (Genesis 28:15) Jacob
se encontró y enamoró con Raquel en Padan-aram. Estando
profundamente enamorado con Raquel, se olvidó completamente de
la promesa de Dios a tal punto que no insistiría por volver a tierra
de Canaán con tal de tener una gran familia. Pero Dios ya
sabía de esto, por eso de antemano había ya hecho un pacto
con Jacob. Tal como Dios lo había prometido, dirigió
a Jacob de regreso a la tierra de Canaán. Regresando al libro de Rut; Elimelec, suegro de Rut, había abandonado la tierra de la promesa, Belén, cuando hubo un hambre. Cuando la dificultad llego, él abandonó la promesa de Dios y descendió a los campos de Moab. Esto fue así porque ante el pensamiento y juicio de Elimelec, la tierra de Moab parecía más conveniente que la tierra de Belén. Así comienza el libro de Rut. Los campos de Moab no tenían relación con la promesa de Dios. Elimelec no entendía la promesa de Dios. Por eso dejó Belén sin mayor consideracion. ¡°El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer Noemí; y los nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí. Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedo ella con sus dos hijos, los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa; y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años. Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido.¡± (Rut 1:2-5) Apenas dejaron la tierra de Cannán, la maldición empezo a venir a sus vidas. Elimelec murió, y sus dos hijos murieron uno tras otro luego de haberse casado con mujeres moabitas. Noemí, la esposa de Elimelec, tuvo que vivir en dolor junto con sus dos nueras, Orfa y Rut. Durante esos tiempos, Noemí oyó decir que el Señor había visitado a su pueblo para darles alimento. Así es que ella regresó a Belén en tierra de Cannán con su nuera Rut. En Belén, ella recibió la bendición de Dios. Esto resume el libro de Rut. La razón por la que Elimelec murió y Noemí se fue a la ruina, no fue porque fueran personas insensatas. La falta de esfuerzo o buenas obras no fue el motivo tampoco. La única obvia razón es que habían dejado la promesa de Dios. Al regresar a la tierra de Canaán, Noemí y Rut eran viudas que habían perdido sus maridos, propiedades y todo lo demás, que ahora, con una actitud de corazón, buscaba recibir la gracia de Dios. ¡°Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belen, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¢¯No es ésta Noemí? Y ella respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso.¡± (Rut 1:19-20) El significado
del nombre Noemí es ¡®placentera¡¯. El nombre Mara significa
¡®amargura¡¯. Cuando Noemí regresó a Belén la
gente preguntaba, ¡°¢¯no es ésta Noemí?¡± Es decir, ¡°¢¯no
es esta placentera?¡± Noemí respondió en angustia,
¡°No me llaméis Noemi, sino llamadme Mara; porque en grande amargura
me ha puesto el Todopoderoso. Yo me fui llena, pero Jehová
me ha vuelto con las manos vacías. ¢¯Por qué me llamaréis
Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí,
y el Todopoderoso me ha afligido?¡±
Antes que los israelitas se establecieran en la tiera de Canaán, trabajaron como esclavos de Egipto por mucho tiempo. Se escaparon de Egipto, y vagaron por el desierto durante 40 años. Luego pasaron por muchas batallas, hasta que por fín pudieron habitar en tierra de Canaán. Pero aunque ellos lograron llegar a la tiera de Canaán después de pasar muchas dificultades, la familia de Elimelec dejo Belén ante una breve hambre. Ese historia nos ilustra lo rápido que nosotros dejamos a Dios quien nos llamó por la gracia de Jesucristo. Mientras el hijo prodigo permaneciera en la casa de su padre, recibiría la bendición de todo lo que había en casa de su padre por medio de su gracia. Pero él mal-entendió y creyó que podía hacer algo bueno por sí mismo. Por eso dejó la casa de su padre y se fue lejos a una provincia apartada donde trato hacer algo por sí mismo. Pero al final, tuvo que acudir hasta a una porqueriza para alimentarse. Cuando el hambre llego, la familia de Elimelec se entregaron al insensato pensar de que, ¡°Sería mejor irnos a tierra de Moab que permanecer en Canaán.¡± De igual manera, la razón por la que seguimos cayendo en destrucción es que continuamente tratamos hacer algo por nosotros mismos, a pesar de que lo unico que en realidad podemos hacer es recibir la bendición por medio de la gracia de Dios. Mientras tratamos hacer algo por nosotros mismos, debemos comprender que lo que estamos haciendo en realidad es alejarnos del Dios que nos llamó por la gracia de Jesucristo, y volviéndonos a un evangelio distinto. Dios, antes de enviarnos a Jesucristo, primero nos dio la ley. Dios nos dio promesa por medio de la ley de que cualquiera que la cumpliere a cabalidad recibiria bendición. Pero, si se incumple un solo artículo de la ley, se recibirá maldicion. No hubo quien recibiera bendición bajo las condiciones de la ley, ya que nadie podía guardar la ley perfectamente. Hasta el mismo Moises, que fue quien recibió la ley de Dios, quebrantó la ley, también el rey David quebrantó la ley... La ley fue dada unos 1,500 años antes de la venida de Jesús. Ni antes, ni despues de Jesús hubo quien pudiera cumplir la ley perfectamente. Dios ya lo sabía. Por esto fue que Dios habia provisto proveer la salvación gratuitamene, a manera de regalo, por medio de la gracia de Jesucristo sin tener que ver con nuestras obras. Es decir, nos dió la salvación por medio de Jesucristo, sin costo. A través de sus viajes misioneros, Pablo predicaba el evangelio de la gracia diciendo, ¡°Somos salvos no cumpliendo la ley, ni por la circumcisión, ni por precio alguno, sino por medio de la gracia de Jesucristo.¡± Desafortunadamente, algunos en Galacia rápidamente se apartaron de Jesucristo y se aceptaron un evangelio diferente. La ¡®gracia¡¯ significa un dón, un regalo obtenido sin pagar, algo no es la paga del trabajo ni el esfuerzo. Tomemos por ejemplo este tipo de pensamiento, ¡°Por supuesto que recibí el perdón de pecados por medio de la sangre de Jesucristo, pero todavía tengo que hacer algo por mi vida de la fe.¡± O quizás, ¡°Por supuesto, no soy perfecto, pero todavía debo tratar cumplir la ley lo mejor que pueda.¡± Esta equivocada manera de pensar busca establecer la justicia propia. Por eso fue que el apóstol Pablo dijo, ¡°Estoy maravillado de que tan pronto os hayais alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.¡± Si pudiéramos
ser justificados cumpliendo la ley perfectamente, no habría habido
razón de que Jesús tuviera que ser crucificado en la cruz.
Jesucristo mismo, el Salvador, era el mensaje que de parte de Dios
se nos daba diciéndosenos que Dios había rechazado las justicias
humanas. La salvación no se puede lograr por medio de ninguna
obra o esfuerzo humano. Por eso, Dios proveyó un camino diferente
a la salvación el cual excluye la obra y el esfuerzo humano. ¡®Gracia¡¯
significa que debemos recibirlo sin paga. Sin embargo, muchos quieren
agregar sus obras a la de Cristo para poder recibir la bendición
de Dios. De manera que cualquiera que sea el resultado, no es de
pura gracia. Debemos habitar bajo la gracia de Dios en vez de querer presentar nuestro esfuerzo u obra. Ciertamente muchos dirán en aquel dia, ¡°Señor, Señor, ¢¯no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?¡± (San Mateo 7:22) Ellos fueron de los que habían abandonado la gracia de Dios. Tienen mucho que decir de lo que ellos habían hecho por el Señor, pero nada que decir de lo que Jesucristo ha hecho por ellos. El Señor tendrá que decirles , ¡°¢®Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad!¡± A pesar de que vivir la vida de la fe es algo muy sencillo, hay muchos que batallan por vivir una vida de fe, todo porque no saben como recibir la gracia de Dios. Esta es la verdad que la Biblia nos enseña. La casa de Elimelec fue arruinada quedando solamente tres viudas. Sin embargo, cuando regresaron a tierra de Canaan, Dios les proveyó con una hermosa familia, abundancia de comida y una vida de abundancia también. Así también, la manera en que nosotros podemos vivir una vida de bendición es regresando a la gracia de Dios. Tal como lo dice Galatas 1:6, la persona que deja a Dios es aquella que fue llamada a la gracia de Jesucristo pero se vuelve hacia otro evangelio. Es decir, es aquel que trata lograr la bendición por medio de su propia obra en vez de recibirla por gracia. El ¡®otro evangelio¡¯ al que aqui se refiere es a la doctrina o enseñanza que nos lleva hacia la obra o al esfuerzo personal. Debemos desechar el pensamiento de que trataremos hacer algo por nosotros mismos, y mas bien cometernos a la gracia de Dios con una mentalidad que dice, ¡°traté lo mas que pude, pero no puedo. Aunque me quisieras castigar o destruir, no tengo nada que pueda decir. Solamente ruego por tu misericordia, Señor. Solamente así puedo tener vida eterna.¡± La Biblia nos enseña que es en ése momento que Dios nos bendice y restaura todas las cosas. |