4. Un hombre enfermo por 38 años.

Después de estas cosas había una fiesta de los Judíos, y subió Jesús a Jerusalén. Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos. En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el  movimiento del agua. Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese. Y había allí un hombre que hacía treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio acostado, y supo que llevaba mucho tiempo así, le dijo: ¢¯Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo:   Levántate, toma tu lecho y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.¡±
(Juan 5: 1-9).

Había una vez un vendedor de sal que vivía en una región montañosa que siempre cargaba su sal en un bulto. El viajaba a lo largo y ancho del país para       comercializar su sal y cambiarla por granos, hierbas, miel y cosas semejantes para vivir. Un día caliente de verano, el vendedor estaba descansando a la sombra de un árbol grande, debajo de la cual dos personas de la aldea estaban jugando ajedrez. Mirando al extranjero, uno de los jugadores lo llamó y le dijo:

¡°Joven, quiero preguntarle algo. Yo era siervo del Primer Ministro ¡®Lee¡¯ en la capital, descendía esta lejana región y he trabajado duro para desarrollar estas tierras abruptas, de manera que hoy están mejor. Me acuerdo que el hijo de mi señor anterior, fue a la escuela para prepararse. Nuestros hijos aquí en la aldea merecen disfrutar de una buena educación y como usted es un vendedor, que anda por todos los rincones del país, yo considero que usted es la persona ideal que nos puede recomendar un buen maestro¡±.

El vendedor de sal pensó que él podría ser esa persona (aunque él era una persona ignorante, pero era mejor que un analfabeto), él ya había observado que la gente de esa región era totalmente ignorante,y estaba seguro de que podía tener una vida mucho mejor y más cómoda enseñando, que con el arduo  trabajo de vender sal.

¡°Para ser sincero con usted¡±, le respondió, ¡°una vez fui profesor en la capital hasta que hubo un disturbio político. Ahora estoy ocultando mi profesión, vistiéndome como vendedor de sal¡±. Toda la gente de la aldea estaba tan contenta de conocer un hombre tan entendido y conocedor, e intentaron persuadirlo para que aceptara la propuesta de enseñarle a sus hijos. Intencionalmente rehusó varias veces antes de aceptarla; esto los hizo creer que él era de buenas     intenciones.

Al día siguiente, la gente de la aldea no perdió tiempo y convocaron a audiencia pública sobre el asunto de contratar al ¡®maestro¡¯. Inmediatamente  después de una votación unánime, empezaron a   construir una escuela y la casa del maestro. También le compraron la mejor ropa, un abrigo y algunos accesorios (zapatos y sombrero). Trataban al ¡°maestro¡±  como a un rey. El supuesto maestro no hizo absolutamente nada, hasta el día que el edificio escolar estuvo listo.

El primer día los estudiantes llegaron a la escuela con mucha curiosidad y con la esperanza de aprender algo. Este ignorante vendedor de sal no tenía nada que enseñar, por supuesto, pero él sabía que tenía que enseñar algo.

¡°Repitan después de mí, alumnos¡±.

¡°Sí, señor¡±.

¡°Daenamoo, (bambú), Dae¡± 1.

¡°Daenamoo, Dae¡±.

¡°Sonamoo (árbol de pino), So¡± 2.

¡°Sonamoo, So¡±.

¡°Hanul (cielo), Ha¡±3.

¡°Hanul, Ha¡±.

¡°Eso es todo por hoy, muchachos. Vayan a casa y aprendánselo de memoria¡±.

Los niños estaban tan contentos de tener un maestro y de aprender cosas nuevas. Los aldeanos hacían que los niños cantaran las tres cosas que habían aprendido y las recordaran fácilmente.

Al siguiente día, los niños aprendieron tres cosas más:

¡®Jib (casa), Jib¡¯4.

¡®Meori (cabeza), Meo¡¯5.

¡®Bal (pie), Bal¡¯6.

Los niños cantaban, ¡°Jib, Jib (casa), Meori, Meo (cabeza), Bal, Bal (pie)¡±. Y aún los padres seguían a sus hijos, recordando el viejo dicho que dice: ¡®nunca es tarde para aprender¡¯. Ellos creían que estaban aprendiendo más cada día,y que eran más inteligentes. Los ancianos del pueblo competían entre sí para proveer al maestro de muebles finos, incluyendo una cama y un sofá muy bonitos. Además le daban alimentos deliciosos en las mañanas y en las tardes, todos los días. Los alumnos aprendían tres cosas nuevas cada día. De esta manera el vendedor de sal pudo sobrevivir varios meses antes de surgir alguna queja¡¦ hasta que finalmente.

¡°El otro día usted nos enseñó ¡®Daenamoo, Dae¡¯. Y hoy ¡®Daenamoo, Na¡¯. ¢¯Cuál delos dos está            correcto?¡±.

¡°Nadie es perfecto¡¦ aún los maestros pueden     cometer errores, además ustedes hacen muchas preguntas. Si tienen más preguntas háganmelas     después de clase¡±.

¡°Sí, Señor¡±.

Luego de concluir la clase con su emocionante  historia viajera, de la cual se sentía muy orgulloso, llegó a la conclusión de que ya era tiempo de escapar antes de ser descubierto. Él sabía que si lo descubrían lo matarían a palos.

Una mañana, cuando sus estudiantes entraron, él les dijo que no se sentía bien,y les pidió que regresaran al día siguiente. Después él empacó todas sus pertenencias y huyó, aprovechando la oscuridad de la noche. Al día siguiente, el maestro de la aldea no se encontraba por ningún lado. Lo buscaron hasta no quedar piedra sin voltear. Buscaron en su casa y en toda la aldea, pero no lo encontraron por ningún lado. Todos ellos lamentaban la desaparición de su maestro. Los niños lloraban: ¡°Era un buen maestro¡±. ¡°Nos dio esperanza¡±. ¡°Era un placer aprender con él. ¢¯A dónde te fuiste maestro?¡±.

Los padres decidieron unánimes que deberían tener un maestro nuevo para la aldea. No perdieron tiempo y mandaron a las dos personas que podían caminar más rápido a la capital para encontrar otro maestro inteligente como el que habían tenido. Los aldeanos tuvieron éxito en encontrar otro buen maestro. De camino a casa le contaron al nuevo maestro qué tan excelente y habilidoso era el maestro anterior. Continuamente le decían cuánto lo amaban, porque toda la comunidad había          desarrollado una pasión por aprender después de que él había llegado. El nuevo maestro se sintió inseguro en enseñar a los aldeanos. El pensó: ¡°¢¯Podrán estar satisfechos con un maestro como yo, tomando en cuenta que su último maestro era uno distinguido y con tan sobresalientes habilidades?¡±.

En su primer día de clase, el maestro mediocre revisó lo que sus estudiantes habían aprendido de su maestro anterior: ¡°¢¯Podrían enseñarme lo que aprendieron de su maestro anterior?¡±.

Ellos estaban esperando ansiosamente poder lucirse con sus conocimientos ante cualquiera, y entonaron al unísono lo que habían aprendido, ¡°Daenamoo, Dae (Bambú). Sonamoo, So (Árbol de pino). Hanul, Ha (cielo)...¡±.

El estaba escandalizado, pero no podía decirles que su maestro anterior era un timador. El simplemente les dijo que su enseñanza podía ser más difícil de     entender y menos fascinante para aprender. Los estudiantes tomaron asiento y estaban listos para empezar la clase. Comenzó a impartir su lección.

¡°Muchachos, ¢¯Han visto este caracter chino, el cual se pronuncia ¡®Cheon¡¯?

¡°No, nunca¡±, contestaron.

¡°Quiere decir cielo¡±, les explicó el maestro. Repitan conmigo ¡°Hanul (cielo), Cheon.¡±

¡°Señor, tengo una pregunta¡±, interpuso un estudiante. ¡°Se nos enseñó a decir: ¡°Hanul (cielo), Ha. Creo que usted está equivocado¡±.

¡°Oh, no. Estoy en lo correcto. Repitan conmigo¡±, contestó el maestro.

Los estudiantes estaban confundidos. Algunos de los estudiantes dijeron ¡°Hanul, Ha¡± mientras otros ¡°Hanul, Cheon¡±, El maestro continuó tratando de   enseñarles,

¡°Tha (tierra), Ji¡±, pero muchos insistieron: ¡°Tha, Tha.¡±

¡°Kumeul (negro), Hyun¡±, dijo el maestro.

¡°No, señor. ¡®Kemeul, Kum¡¯ es correcto¡±.

¡°Nuroo (amarillo), Hwang¡±. prosiguió el instructor.

¡°No. Nuroo, Nu¡±.

¡°Jib (casa), Woo¡±.

¡°No, señor, es ¡®Jib, Jib¡¯. Lo que usted nos está   diciendo es demasiado difícil de entender para nosotros, y totalmente diferente de lo que aprendimos de nuestro maestro anterior¡±.

El maestro nuevo ya no pudo continuar su enseñanza en esa aldea y tuvo que irse de la aldea a los pocos días.

La gente de esa área montañosa lejana y remota no tenía manera de discernir cuál era el maestro adecuado para ellos. Pero si hubieran ido a la gran ciudad, ellos se hubieran dado cuenta de que el vendedor de sal era un canalla mentiroso.

En un lugar de ignorancia la gente no sabe quién miente y quién dice la verdad. Simplemente siguen a los demás y hacen lo que parece ser más razonable. La mayoría de los que van a Iglesias solamente están imitando a otros cristianos por no entender la verdad. Aunque sea difícil, tenemos que empezar desde el principio.

¢¯Por qué cree Usted en Jesús? ¢¯Por qué va al templo? ¢¯Por qué está usted aquí hoy? ¢¯Por qué es su vida tan agobiada? ¢¯Por qué no puede usted vivir la vida de un buen creyente? Debe haber una buena razón. Nosotros fuimos arrojados del Edén con nuestro pecado, y no podemos venir ante Dios con nuestro pecado, lo que quiere decir que hay una barrera de  pecado entre Dios y nosotros. Estando separados de Dios, nos sentimos incómodos, así como se siente una oveja perdida en la montaña. No hay verdadera paz en el hombre aunque sea rico, de buena apariencia, culto o poderoso.

¡°¢¯Por qué creemos en Jesús? Porque el creer en Jesús quita la barrera del pecado entre Dios y nosotros, para que podamos tener la misma libertad que  tenía Adán antes de que desobedeciera a Dios y para que podamos tener comunión con él sin la barrera del pecado.

¢¯Cómo, pues, se limpia el pecado? No se ría del vendedor de sal que enseñaba ¡°Daenamoo (bambú), Dae¡±. Aún es más ridículo cuando la gente hace a un lado la Biblia y trata de limpiar su pecado a su propia manera. Conocí a un joven que asistió a un campamento cristiano durante varios días, y le pregunté:

¡°¢¯Qué aprendió en el campamento?¡±.

¡°Aprendí como limpiar mis pecados¡±, me contestó.

¡°Ah, ¢¯Cómo lo hiciste?¡±, le volví a preguntar.

¡°El predicador nos dijo que deberíamos escribir cada pecado que habíamos cometido en una hoja de papel y luego quemarla en la hoguera. Así es como limpiamos nuestros pecados¡±.

Este es un buen ejemplo de la enseñanza del vendedor de sal en la parábola. ¢¯En qué parte de la Biblia se menciona que nuestros pecados se queman en una hoguera para que sean perdonados ¢¯Quién enseñó así en la Biblia? ¢¯David? ¢¯Pablo? ¢¯Pedro? ¢¯Acaso Jesús nos enseñó eso? El vendedor de sal puede ser maestro cuando todos son ignorantes.

Hace algunos años, una radioemisora llamada ¡°Asian Broadcasting Service¡±, me pidió que predicara para la audiencia de Norcoreanos y para los Chino-Coreanos. Hablé sobre el perdón de los pecados y la respuesta fue excelente. Muchos pastores me escribieron cartas diciéndome que la predicación había sido muy buena y también me preguntaron si yo había escrito algunos libros. Algunos de ellos usaron mi programa radial durante su servicio de a doración por la mañana. Unos cuantos de ellos pensaron que lo que yo dije era extraño porque era   diferente de lo que habían aprendido.

Yo les estoy diciendo a ustedes, ¢®ya no más ¡®Daenamo (bambú), Dae¡¯! Es necesario limpiar nuestros pecados basándonos en lo que la Palabra enseña. El escribir sus pecados en una hoja de papel y quemarla no significa nada. ¢®Eso no limpiará sus pecados!

Eso es más ¡®Daenamoo, Dae¡¯.

Nosotros le pusimos por emblema ¡°El Perdón de Pecado¡± a esta conferencia. ¢¯Cómo podemos ser   perdonados de nuestros pecados? ¢¯Cómo podemos nacer de nuevo? ¢¯Cuál es la manera correcta para el ¡®perdón de pecado¡¯ en la Biblia? Usted necesita encontrar la respuesta en la Palabra de Dios porque ¢¯Qué pasaría si usted se fuera al infierno por causa de una creencia equivocada, así como que sus pecados fueron borrados cuando los escribió en una hoja y los quemó en la hoguera? El cielo es para aquellos cuyos pecados han desaparecido. No es para quienes aún tienen pecado. El Espíritu Santo no reposará en corazones de pecadores. De modo que hablar en lenguas, profetizar, y echar fuera demonios no es bíblico para los pecadores. Antes de hacer estas cosas sus pecados tienen que ser lavados. El Espíritu Santo no entrará en su corazon sino hasta que haya sido limpiado del pecado y quede más blanco que la nieve, Isaías 59:1-2 claramente explica esto:

¡°He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír; pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír¡± .

Ser hermoso, alto, rico o culto, etc. no hace diferencia alguna. El Espíritu Santo no puede morar en el  corazón de los pecadores. Es por eso que debemos ser perdonados de nuestros pecados.

Hace algún tiempo una dama no religiosa se casó con un hombre cuya familia era miembro de una iglesia. La suegra de ella continuamente repetía que le gustaría ver que su nuera aceptara la fe y que el Espíritu Santo entrara en su corazón. La joven empezó a orar y a ayunar por varios días esperando recibir el       Espíritu Santo. Finalmente algo entró en su corazón y una voz le dijo: ¡°Soy el Espíritu Santo¡±. Ella le  comentó lo sucedido a su suegra. La suegra estaba muy apenada por haber sido tan dura con ella. Toda la familia pensaba que ya era cristiana y estaban muy contentos, pero despúes de un tiempo comenzó a comportarse muy extraño¡¦ a los días se hizo demente, se volvió completamente loca.

Como dije, el Espíritu Santo no puede entrar en el corazón de los pecadores. Él no lo hace porque no puede. Tus ¡°grandiosas señales¡± antes de ser salvo tales como el don de lenguas, la profecía, o las visiones, no tienen nada que ver con Dios. Usted necesita entender esto claramente desde el punto de vista de la Biblia. Satanás nos hace creer que él es el Espíritu Santo y nos engaña para que hagamos obras falsas. Usted tiene que limpiar sus pecados para recibirlo. Él no entrará en su corazón hasta que usted esté tan blanco como la nieve de arriba hasta abajo. Desde ese   momento, Jesús, quien es    santo, caminará con usted.

Jesús es el Señor de amor. Una vez que entra en tú corazón nunca se irá, se queda para siempre. La Biblia dice: ¡°Os enviaré un Consolador. Él estará con vosotros para siempre¡±. La gente a veces está  animada y otras veces está desanimada dependiendo de sus emociones. Esto no está basado en lo que       Jesús dijo. Él dijo que primero es necesario purificar los pecados antes de diezmar, antes de orar en la mañana o de  ayunar. Al ser salvo del pecado usted cambiará automáticamente.

Ayer fue 7 de octubre, ¢¯No es verdad? Ayer cumplí años, ayer cumplí 25 años de haber nacido de nuevo. Yo nací físicamente el 1¨¬ de Junio de 1944 y nací de nuevo el 7 de octubre de 1962. Yo tengo dos cumpleaños.

Cuando yo era joven, yo iba al templo temprano en la mañana todos los días. Sintiéndome un poco cansado, yo oraba antes que alguien más llegara. Yo había estado sufriendo mucho con mis pecados, de manera que estaba ocupado confesándolos. En esos días, la electricidad no era muy estable. Frecuentemente se iba durante el servicio de adoración, así que yo prendía una lámpara de gas primero, golpeaba una campana y empezaba a confesar mis pecados de rodillas. Preocupado por no quedarme dormido, no oraba en silencio sino que tenía que orar en voz alta asegurándome de que nadie anduviera por ahí y me escuchara. Así comenzaba yo mi día: ¡°Señor, mentí, odié a alguien, por favor, perdóname.¡± Cuando escuchaba a alguien venir, dejaba de hacerlo y empezaba el servicio matutino con ellos. Después que ellos se iban, continuaba orando. Hacía mi mejor esfuerzo para no cometer pecados durante el día.

Mi lengua larga era la razón por la que yo pecaba tanto. Yo decía muchas mentiras. Mis amigos me preguntaban:

¡°¢¯Cuánto pagaste por tu reloj?¡±.

¡°Diez dólares¡±.

Eso era el doble de lo que había pagado por él. Inmediatamente los versículos del Apocalipsis me golpeaban, ¡°y todos los mentirosos, tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda¡¦¡± Me dio miedo tener que ir al infierno por haber mentido ese día. El día siguiente, temprano por la mañana, me hallaba orando por ese pecado. La mejor manera para no decir una mentira era mantener la boca cerrada, lo cual intenté hacer  durante varias horas solamente para darme cuenta de que no funcionaba. Finalmente visité a mi pastor y le confesé mis pecados, estaba muy avergonzado.

Confesé: ¡°Mucha gente dice que yo soy un joven íntegro, pero en realidad no lo soy. He cometido pecados tales como ... ¢¯Cómo puedo ser perdonado de mis sucios pecados?¡±.

¡°Tienes que arrepentirte¡±, contestó mi pastor.

¡°Ya lo hice, pero no funcionó¡±, le respondí.

¡°Tienes que dar fruto de arrepentimiento¡±.

¡°¢¯Cómo puedo hacer eso?¡±.

¡°Tienes que pagar por las cosas que robaste¡±.

¡°Tienes que compensar por los daños que hayas  hecho a los demás¡±, me reiteró.

Yo pensé dentro de mí: ¡°No soy escogido por Dios, porque yo sé que nunca podré pagar por todas mis fechorías. He cometido demasiados pecados. Amenazaba a mis amigos para que me compraran galletas, les mentía, los odiaba, los envidiaba¡¦¡±. Una vez que yo supe que no era un hombre escogido de Dios, me desanimé, sufrí y agonizaba. Me abandoné en desesperación. Empecé a fumar y a beber. Estaba luchando con la idea de que iría al infierno¡±. Entre más me hundía en el pecado, más amargo se volvía el dolor que había en mi corazón. El sonar de las campanas del templo casi me volvían loco. Ir a los servicios no ayudaba. El confesar, el arrepentirme, el ayunar, el orar toda la noche y el llorar solamente hacían que mi corazón se sintiera más cargado aún.

¢®Santos! Aunque dije santos no sé si todos ustedes son santos. Santos son las personas que no tienen pecado. Santos son aquellos sin mancha, irreprochables y santos tal como la palabra lo indica literalmente.

Yo he presidido muchas conferencias en muchos lugares como templos, colonias de leprosos, campos militares, escuelas, prisiones, y demás. Cuando yo les pido a las personas que levanten la mano si quieren ser perdonadas del pecado, si muchos lo hacen. Muchos de ellos son damas y caballeros de buen aspecto, al menos de apariencia. Pero sus conciencia los mueve a levantar la mano. Son personas que van a la iglesia con caras piadosas, pero que aún tienen el pecado sin perdonar.

La Biblia nos habla acerca de ese tipo de hombre. Él es Naamán, el General de las tropas Sirianas en 2 Reyes 5. Él era un gran general con armadura resplandeciente, solamente que debajo de la armadura, su piel se estaba pudriendo por la lepra. Él no es más que una identidad de los creyentes de hoy en día. Se pueden ver como cristianos muy devotos, como  diáconos, miembros del coro, o como los maestros de escuela dominical; pero muchos de ellos están sufriendo por sus pecados pues no saben qué hacer con ellos.

Déjeme mencionar una vez más la historia de la mujer sorprendida en adulterio; ayer prediqué sobre ella. Los escribas y los fariseos vinieron con piedras para matarla. Jesús dijo: ¡°El que de vosotros esté sin pecado, sea el primero en arrojar la piedra contra ella¡±. Ni uno sólo pudo apedrearla. ¢¯Por qué? Cuando se revisa solamente el aspecto exterior ellos parecían limpios, caso contrario de la mujer. Pero si los revisamos en su interior todos ellos eran pecadores sin diferencia alguna con la mujer adúltera.

Usted no debe evitar este asunto del pecado, lo lamentaría el día del Juicio. Usted necesita tener una solución clara y precisa acerca de su pecado antes de que sea tarde. Cosas como diplomas o títulos no servirán en ese día. Lo único que importará será tener un corazón limpio, que sea tan blanco como la nieve, a través de la salvación. Sin la perfecta salvación, todas las buenas obras que usted hizo para Dios no le ayudarán.

Exactamente, ¢¯cuál será la manera del perdón del pecado en la Biblia? La gente no sabe. Muchos han crecido en Dios durante de 10, 20 ó 30 años, y           todavía son pecadores. Al morir, ¢®van al infierno!, ¢¯no? Amados, ¢¯Para qué cree usted en el Señor? Para ser perdonado de sus pecados, ¢¯no es así?

Yo le preguntó: ¡°¢¯Está usted limpio de pecado?¡±

¡°Claro que sí¡±.

¡°Entonces no hay pecado en usted, ¢¯correcto?¡±.

¡°Por supuesto que sí tengo pecados en mí¡±.

No, ese argumento no es lógico. El razonamiento de esta persona es autoconflictivo. Si todos los pecados son limpiados, no debería quedar ningún pecado en su corazón. Si aún hay pecado en su corazón, entonces la salvación que recibió es vana. Si aún hay pecado en su corazón, lo que Jesús hizo en la cruz no tendría validez.

No podemos cubrir todo lo relevante a este tema en un sólo día. Hagámoslo poco a poco. Ya que la salvación ocurre en nuestros corazones, lo más importante para la salvación es la disposición de sus mentes.

John Wesley, fundador de la Iglesia Metodista, fue un siervo ferviente de Dios. El trabajaba mucho ayudando a los pobres y predicando el evangelio en las áreas de los barrios bajos, la gente que estaba a su alrededor lo llamaban ¡°El Ferviente¡±. Tuvo la oportunidad de ir a Norteamérica para predicar el evangelio. Iba a bordo de una pequeña nave para cruzar el Océano Atlántico. A medio camino, se toparon con una tormenta en alta mar. Estaba tan asustado que estaba temblando de miedo en la parte baja del navío. De repente él podía oír unos himnos que venían de algún lugar. Empezó a caminar hacia donde cantaban los himnos. Un grupo de hombres vestidos pobremente cantaban con increíble paz mientras ataban un objeto con cuerdas. El no tenía idea de quiénes eran esas  personas que estaban a unos pasos de él y que actuaban como si no ocurriera nada. Pero vio que eran personas con mucha más fe que él, que era.... un pastor y misionero. Afortunadamente, el barco no se anegó sino que arribó en América. Un hombre llamado Spangenberg le habló a él.

¡°Sr. Wesley, ¢¯Me permite hacerle una pregunta?¡±.

¡°Sí, ¢¯cuál será?¡±.

¡°¢¯Conoce usted quién es Jesús?¡±.

¡°Claro que sí¡±.

¡°Entonces usted sabe que él es el Salvador que vino a salvarnos a todos de nuestros pecados¡±.

¡°Claro, eso es seguro¡±.

¡°¢¯El Salvador del mundo lo salvó a usted, señor Wesley, de todos sus pecados? ¢¯Todavía está usted en ellos o es salvo de sus pecados?¡±.

La Salvación es erradicar todo su pecado. Si usted grita que es salvo, mientras se está ahogando en el mar, ¢¯esto suena lógico? después de ser rescatado del mar, usted puede decir ¡®soy salvo¡¯. Luchar en el mar significa que aún no se es salvo.

Regresando a la historia, John Wesley no pudo contestar. Por supuesto que de querer él podría haber dicho que sí, pero sólo permaneció sentado con la   cabeza inclinada. Regresó a casa sin traer ningún fruto de América. Más adelante accidentalmente se encontró a sí mismo, por accidente, en una pequeña iglesia en Inglaterra dónde escuchó a Martín Lutero hablar sobre la carta a los Romanos. Allí escuchó un testimonio claro y detallado de la salvación del pecado. Él fue cambiado drásticamente desde aquel día en adelante.

Los poderosos siervos del Señor como D. L. Moody obtuvieron la victoria sobre el pecado con el poder de Jesús, predicaron el evangelio con el poder de Jesús, y vivieron por medio del poder de Jesús.

Un día, Jesús fue a un estanque llamado Betesda. Se decía que un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque y agitaba el agua; y el primero que        descendía al estanque después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviera. Es por eso que toda clase de enfermos se reunían alrededor del estanque: ciegos, cojos y supongo que hasta pacientes con cáncer. Entre ellos yacía acostado un hombre que tenía 38 años de estar enfermo. Jesús le vio y se acercó para preguntarle: ¡°¢¯Quieres ser sano?¡±.

Era un hombre que había estado enfermo por mucho tiempo, no podía moverse por sí mismo. Sin embargo, permaneció allí esperando alguna oportunidad muy remota, quizás de uno en un millón, para descender al estanque antes que otros enfermos.  Supongo que no tenía familiares o amigos cerca de él ya que llevaba mucho tiempo enfermo. Yacía   defecando y comiendo (si alguien le daba) en el mismo lugar. Su única esperanza era descender rodando al estanque mientras que los otros hombres enfermos entraran en un sueño profundo, luego que un ángel hubiera agitado el agua.

Disculpe, pero me pregunto si este hombre lo describe a usted y su fe. ¢¯Acaso no ha intentado muchas cosas que de nada le han servido y está ahora solamente esperando que algo bueno suceda  algún día, de alguna manera? No confíe en posibilidades irreales que jamás verá.

Jesús visitó al hombre, pero el hombre no sabía quién era . Frecuentemente Jesús visita su corazón. La Biblia dice en Apocalipsis 3:20: ¡°He aquí estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo¡±. Jesús  frecuentemente toca a la puerta de su corazón preguntando: ¡°¢¯Quieres ser sano?¡±. ¡°¢¯Quieres tener una mejor vida cristiana?¡±. ¡°¢¯Quieres una vida victoriosa?¡± ¢¯Quieres recibir el perdón de tus pecados?¡±. ¢¯Puede Jesús sanar a alguien de una vez por todas? Sí. ¢®Sí puede! Pero el enfermo 38 años no lo creía así. Él no había considerado aún que Jesús no sólo le ayuda a uno para que trabaje fuerte y excelentemente, sino que lo renueva completamente. Era imposible que el hombre enfermo entrara en el estanque por sí mismo.

Es interesante notar quién agitaba el agua. Un ángel lo hacía. ¢¯Qué representa un ángel en la Biblia? La Biblia dice que Dios nos dio la ley a través de un ángel. Cada versículo tiene su compañero en la Biblia. Es imposible que nosotros lleguemos a ser santos y justos al tratar de sujetarnos a la ley, así como le fue imposible al enfermo bajar al estanque cuando el agua estaba agitada¡¦ Él ni siquiera podía mover su cuerpo.

Si este hombre hubiera podido meterse al agua por sí mismo, entonces Jesús no hubiera ido hacia él.

En Romanos 3:19 dice: ¡°Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios¡±. ¢¯Es la ley buena o mala? Es buena, por supuesto. El problema es que no podemos guardar todas las leyes. No habría nada mejor que la ley, si la pudiéramos guardar. Pero sin importar qué tan buena sea, la ley es inútil si nosotros no la podemos obedecer.

¢¯Cómo llegó usted a ser pecador? El problema: el asunto es que usted no guardó la ley. Por lo tanto, la ley habla de aquellos que la quebrantan. ¢¯A quién le dice usted, no mientas, no adulteres, no robes o engañes? Lo decimos a quienes roban, engañan, mienten, y adulteran. La razón por la que Dios nos pidió a nosotros que no mintiéramos y no adulteráramos es por que mentimos y adulteramos.

Es imposible que nosotros lleguemos a Dios por medio de cumplir la ley. Si alguno se jacta de obedecer la ley, es un hipócrita. Nadie puede obedecer la ley enteramente. En Romanos 3:21 dice: ¡°Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas¡±.

En el Antiguo Testamento, Dios dice que nosotros podemos ser justificados si guardamos la ley perfectamente. Por esta razón intentamos nuestro mejor    esfuerzo para vivir de acuerdo con la ley. Pero todos quebrantaron la ley, de manera que la justicia tenía que ser manifestada aparte de la ley.

Digamos que aquí tenemos un vaso de cristal el cual llamaremos mi justicia. Si peco se quebrará mi justicia, ¢¯sí o no? Sí, se romperá, y yo trataría de         remendarla. Como no puedo ir al cielo sin justicia, trataré de arreglar mi justicia poniéndole pegamento y remendando las piezas suplicando: ¡°Oh, Señor, perdóname¡±. Es por esto que Isaías dice: ¡°Todas nuestras justicias son como trapo de inmundicias¡±. Nuestra ¡®justicia¡¯ es aquel vaso que se rompió y está sin forma. Hacemos un inútil esfuerzo en tratar de remendar nuestra destrozada justicia para ir al cielo. Al tratar de pegar una parte, otro pedazo se rompe, cuando tapamos una gotera, aparece otra gotera. Cuando Dios nos mira con ese tipo de justicia imperfecta, se decepciona. Es por ello que Dios nos pide presentarnos delante de Él por medio de la justicia de Jesucristo y no por medio de la nuestra.

Para entrar al cielo necesitamos tener justicia.¢¯La justicia de quién, es quebrantada cuando nosotros pecamos? ¡®Nuestra justicia¡¯, por supuesto. La justicia de Jesucristo no se rompe. Sería terrible si Jesús pecara también ya que no habría manera de que nosotros fuéramos al cielo.

Nuestra ¡®justicia¡¯ es la justicia rota, pero yo puedo jactarme de poder ir al cielo porque yo recibí la justicia de Jesucristo. Aún cuando cometo errores, la justicia de Jesús no se rompe. Yo le entregué mi ¡®justicia¡¯, la cual estaba rota y sucia, a Jesús, y a cambio recibí Su justicia. Jesús tuvo que morir en la cruz porque Él cargó con nuestros pecados por nosotros. Cualquier cosa mala que hayamos hecho ya fue   transferida a Jesús.

En cambio, la justicia que Jesús obtuvo por medio de su verdadera y fiel obediencia a Dios fue dada a nosotros. De manera que no podemos llevar nuestra ¡®justicia¡¯, obtenida por medio de buenas obras, al cielo. Los insensatos miran su propia justicia comparándose con los demás. Se sienten satisfechos al comparar su justicia con la de los que los rodean. Tratan luego de venir delante de Dios por medio de su propia ¡®justicia¡¯. Pero bajo el estándard (la       norma) de Dios, los que van al infierno no califican para entrar al cielo. Cuando tememos presentarnos delante de Dios por no tener justicia, Jesús nos   ofrece Su justicia y nos manda presentarla ante Dios. Es por eso que yo puedo presentarme delante de Dios con certeza y decir: ¡°¢®Soy santo!¡±.

El justo no es ninguna persona en particular, sino simplemente aquella persona que tiene justicia. ¢¯Quién es un hombre rico? El que tiene mucho dinero. Y, ¢¯quién es un limosnero? Es el que no tiene dinero y tiene que mendigar por dinero. De la misma manera podemos entender quien es un justo.

La Biblia dice: ¡°No hay quien haga lo bueno, no hay siquiera uno¡±. Si miramos nuestra justicia, no hay justo, ni aún uno. Pero hay muchos justos quienes   tienen la justicia de Jesús, la cual provino de Dios.  Está escrito en la Biblia que Noé era justo. Santiago 5:16 dice: ¡°La oración eficaz del justo puede mucho¡±. La Biblia dice que el Señor escucha la oración de los justos. No hay ninguno que sea justo por su propia justicia. Pero cualquiera puede llegar a ser   justo por la justicia de Jesús.

Para que usted se pueda subir en un autobús público, ¢¯qué debe tener? ¢®Un boleto! No importa cómo consiga usted el boleto. Simplemente, con que usted tenga el boleto en mano se le permitirá abordar. Teniendo la justicia de Jesús, se nos permitirá entrar al cielo. Así como está escrito en este himno:

¡°Cuando él venga al sonido de trompeta,

oh, que sea entonces hallado en Él,

vestido en Su justicia nada más,

sin mancha delante del trono¡±.

(traducción literal)

Podemos presentarnos ante Dios sin mancha alguna. Supongamos que usted no tenía suficiente cantidad de dinero para pagar el pasaje del autobús, y que yo se lo pago. ¢¯Acaso recibiría un servicio con restricciones sólo porque otra persona pagó por su pasaje? No, siempre y cuando usted tenga el boleto en mano,     usted disfrutará del servicio completo. Para ir al cielo se tiene que tener el perdón, para viajar en bus el boleto. Vamos al cielo con la justicia de Jesucristo. Por esto es que no importa cómo seamos, siempre y cuando llevemos Su justicia ante Dios en nuestra fe.

Muy pronto iremos a su Reino. No está mal pasar por algunas dificultades de este mundo. Un poco de hambre no le hará daño. No se moleste tanto cuando es maltratado por alguno, o insultado.

Siempre que viajo ,cargo mi pasaporte conmigo. Dentro de mi pasaporte llevo mi licencia para conducir e identificación. Por esto es que dondequiera que yo vaya, mi licencia de conducir siempre va conmigo y también mi identificación. Si pierdo mi pasaporte también pierdo mi licencia; si encuentro el pasaporte, encuentro también mi licencia. Después de ser perdonados mis pecados, Jesús está conmigo y yo con él, de la misma manera en que mi pasaporte y licencia andan conmigo. Cuando mi pasaporte va a Seúl, mi licencia también va a Seúl. Cuando mi pasaporte va a Pusán, mi licencia también va a la ciudad de Pusán. Usando este mismo principio, si Jesús está en Seúl, yo estaré en Seúl; si Jesús está en Pusán, yo estaré en Pusán; y si Él va al cielo, yo también iré al cielo.      Solamente puedo ir al cielo si estoy en Jesucristo. Para poder entrar en Jesús tenemos que ser santos, porque Él es santo.

Romanos 3:21 dice: ¡°Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios¡±. Esta justicia no tiene nada que ver con la justicia que logramos por medio de guardar la ley y hacer buenas obras. Es la justicia que Jesucristo nos dio. Jesús murió en la cruz por todos nuestros pecados, en Romanos 3:22 dice, ¡°la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia¡±.

Suponga que usted está comparando mi ¡°justicia¡±, con la ¡°justicia de otra persona¡±. Usted no diría que nosotros tenemos la misma ¡°justicia¡± porque nuestra justicia es ganada por medio de obras. Pero nosotros no vamos al cielo como consecuencia de nuestras obras, sino por la gracia de Jesucristo, a través de Su justicia. No hay diferencia entre él y nosotros cuando recibimos su justicia. Recibimos la misma justicia de Jesús, que no tiene nada que ver con obras. Romanos 3:23 dice: ¡° por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios¡±.

Dios le dice a usted que usted es justo. Si yo le digo que usted es justo, usted no le daría credibilidad a mis palabras. Esto es porque yo no tengo el poder de       garantizar mis palabras. ¢¯Y que tal si Dios les dice: ¡°Usted es justo?¡±. ¢¯Puede Dios llamar a una persona injusta, justa? Es difícil entender que Dios nos llame justos aunque nosotros seamos aún pecadores. Dios nos ama y quiere hacernos justos. Por esto, Él hizo que Jesús muriera en la cruz para limpiar nuestros pecados. Ahora todos nuestros pecados fueron lavados por la muerte de Jesús y Dios nos puede llamar justos.

Si ustedes se preguntan cómo fueron lavados sus pecados, la Biblia le contestará lo siguiente: ¡°Hace dos mil años, el precio de sus pecados fue pagado en la cruz y así es como ustedes fueron justificados¡±. Nosotros creemos lo que la Biblia dice. Yo no creo en un Jesús que murió en la cruz pero que no pudo remover mis pecados dejándome tan blanco como la nieve.

Algunos teólogos hoy en día dicen: ¡°Jesús solamente se llevó el pecado que nos heredaron Adán y Eva, pero no los que hemos cometido¡±. La Biblia no contiene tales versículos. Si Jesús solamente limpió el pecado que traíamos, ¢¯cómo son limpiados los pecados que cometemos? Nosotros no podemos lavar nuestros propios pecados. Jesús tiene que hacerlo por nosotros. Cuando él lavó nuestros pecados, él no dijo, ¡°solamente les lavaré la mitad de sus pecados y ustedes se encargarán del resto¡±. Tampoco dijo: ¡°les quitaré el 99.99% de sus pecados, y ustedes se encargarán del 0.01%¡±. Si Jesús hubiera lavado sólo el 99% de los pecados, yo tendría que ir al infierno por tan solo un pecado que quedó por fuera.

La preciosa sangre de Jesús en la cruz es la sangre perfecta. No solamente lavó ciertos pecados sino todos los pecados... ¢®fue la sangre perfecta! Hay     muchos versículos en la Biblia que lo comprueban. También hay muchos pasajes en la Biblia acerca de cómo recibir el ¡°perdón de los pecados¡±. He estado escudriñando la Biblia durante los últimos 25 años, buscando todas las maneras posibles de recibir el ¡°perdón de los pecados¡±. La Biblia nos enseña cómo la gente de la época del Antiguo Testamento limpiaba sus pecados, y cómo David recibió el perdón de sus pecados¡±. Yo le puedo explicar basado únicamente en lo que dicen las Escrituras.

Cuando confesamos nuestros pecados a Dios, no tenemos que decirle a él que robamos algo, que le mentimos a alguien, o que matamos a alguien. Primero tenemos que confesar que esencialmente somos seres humanos que no podemos evitar el cometer     pecados. Cuando un espía se entrega, primero debe confesar que es espía, no las cosas que hizo como divulgar secretos, etc. No hay esperanza en nosotros. Nosotros damos fruto de pecado porque somos árboles de pecado. El peral produce peras y el manzano produce manzanas. Entre más tratamos de no cometer pecados, más pecamos. Intente no pecar y acabará pecando más. La gente que ha tratado de no pecar entiende de lo que hablo. Solamente Jesús puede      hacernos libres del pecado.

Cuando Jesús murió en la cruz por nuestros pecados él no dejó pecado alguno en nosotros. Al morir en la cruz El cargó con nuestros pecados. ¡®Jesús¡¯ significa ¡°La Salvación del Señor¡±. Creer en Jesús significa creer en el hecho de que él me salvó de todos mis pecados. Podemos confiar que todos mis pecados   fueron lavados quedando blancos como la nieve. Si aún tengo pecados en mí aún después de que Jesús muriera en la cruz, Su muerte fue en vano.

¢¯Cómo pueden ser lavados mis pecados? Solamente puede hacerse con la sangre de Jesús. Hace 25 años yo estaba luchando con los pecados. En aquel tiempo yo asistía a los servicios de la Iglesia, era miembro del grupo de jóvenes, era miembro del coro, y también maestro de la escuela dominical. Después de una larga lucha con mis pecados, por medio de la gracia de Dios recibí ¡°el perdón de los pecados¡±. Después de recibir el perdón, cuando leía la Biblia yo pude ver que mis ojos espirituales finalmente fueron abiertos. Pude entender muchos pasajes sobre ¡°el perdón de los pecados¡± en la Biblia. He estado testificando estos  pasajes a otras personas, lo consideré mi misión. Sin embargo, cuando ya había hecho todos los preparativos, Dios me habló muy claramente a mi corazón: ¡°En lugar de ir lejos a testificar necesitas testificar a aquellos que no conocen del ¡°perdón de pecado¡± aquí en Corea¡±. Fue muy difícil dejar mi idea de salir a otra nación, pero gracias a la guía de Dios he podido visitar toda Corea y testificar del ¡°perdón de los pecados¡±. Yo no trato de repetir estas palabras por el placer de hacerlo, sino para continuar testificando felizmente la Palabra de Dios.

He presidido muchas asambleas cristianas en varias ciudades. Durante las conferencias,siempre  anhelo escuchar a muchas personas decir: ¡°Soy libre del pecado¡±. ¡°He recibido Vida eterna¡± ¡°Nací de   nuevo¡± ¡°El problema entre el Señor y yo ya está resuelto¡± ¡°Aunque tuviera que irme hoy de este   mundo, lo haría feliz¡±. Yo creo que el Señor estará contento de escuchar lo mismo de ustedes. Espero que todos puedan decirlo con corazón sincero.

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